Visualizaciones

Esta tarde ha tenido lugar la inauguración de la exposición del artista aragonés, Joaquín Ferrer Guallar, bajo el tema “Visualizaciones” en el Museo Elisa Cendrero, que podrá visitarse hasta el próximo 2 de noviembre. La colección que está expuesta en la sala de exposiciones temporales recoge más de 40 obras de un artista de larga trayectoria, que aportan un vibrante colorido con predominio de formas geométricas. La muestra se complementa con una selección de poemas o fragmentos de las letras de las canciones en la que se ha inspirado.

Además, los carteles identificativos de cada cuadro disponen de un código QR, con el que el visitante podrá escuchar la pieza musical en la que está inspirada la obra correspondiente. Se trata de títulos muy conocidos, como el célebre Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, o bandas sonoras de películas como las míticas “Cantando bajo la lluvia”, “Over the rainbow” o “El Mago de Oz”. Además, hay canciones de cantautores como Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat o John Lennon.

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Al acto de inauguración han asistido el concejal de Cultura, Nacho Sánchez, el director de los museos municipales, Francisco Javier López, y la Dulcinea 2022, María del Hierro, entre otros. El pintor comenzó su andadura pictórica en 1980 en su ciudad natal, Caspe (Zaragoza), participando en diferentes exposiciones colectivas. Un recorrido artístico que le ha llevado por la abstracción, para llegar a la pintura geométrica y el mundo de la música.

El concejal de Cultura ha querido destacar la innovadora apuesta de esta exposición “en la que convergen la música y arte pictórico y que sirve siempre de excusa para venir a ver los museos de la ciudad”.

Por otra parte, el autor, explicaba que comenzó uniendo los cuadros a la música clásica, pero luego amplío esa variedad a géneros de bandas sonoras cinematográficas, así como a temas de diferentes cantautores. Sus composiciones pictóricas establecen un simbolismo cromático asociado a la música “dibujo en los cuadros unos pentagramas invisibles, donde coloco las notas con distintos dibujos geométricos, círculos, cuadrados, y los alargo más o menos buscando compases para guiarme. No es la canción entera, pero se puede llegar a canturrear viendo los cuadros”, explicaba el pintor.

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