Paco Cañizares

El alcalde ya ha firmado el decreto para que la medida entre en vigor el 1 de agosto

El alcalde de Ciudad Real ha informado de las medidas adoptadas por el consistorio en materia de movilidad. Además de la gratuidad de la zona azul en las tardes del mes de agosto,  la Junta de Gobierno Local ha aprobado un proyecto de mejora para el aparcamiento disuasorio de la calle Severo Ochoa. Francisco Cañizares ha dado a conocer también la hoja de ruta que se va a seguir para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones.


El estacionamiento regulado de vehículos en superficie, la popular zona azul, pasará a ser gratuita en las tardes del mes de agosto. El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha firmado ya el decreto con el que se pone en marcha esta medida incluida como uno de los compromisos del acuerdo de gobierno con Vox. El consistorio estima en 36.000 euros el impacto económico que tendrá esta iniciativa con la que se demuestra, ha afirmado el primer edil, “que la zona azul no debe estar para recaudar” sino para lograr una rotación de vehículos que facilite la actividad comercial.

Puesto que durante las tardes del verano se produce un descenso efectivo del movimiento en el centro, la gratuidad de la zona azul se adapta a la realidad de la capital. Y eso es algo que tiene muy presente el nuevo equipo municipal de gobierno. Cañizares ha fijado la política que va a aplicar: “queremos ajustarnos a nuestra realidad, intentando mejorar la ciudad y la atención al ciudadano”, aunque sea perdiendo ingresos como va a suceder con la gratuidad de la zona azul.

El alcalde ha comparecido en rueda de prensa para informar de diversas cuestiones que tienen que ver con el presente y el futuro de la movilidad en la ciudad.  La Junta de Gobierno Local aprobó en su sesión de ayer el proyecto de mejora del aparcamiento disuasorio de la calle Severo Ochoa, que sufre actualmente un gran deterioro. La actuación tendrá un presupuesto base de licitación de 99.000 euros y dos meses de plazo de ejecución.

Y además, en este mismo sentido, ha anunciado que el Ayuntamiento va a encargar la realización de otro proyecto de mejora para el aparcamiento disuasorio situado junto al Parque Gasset, “quizás el más importante por volumen y al que hay que dar una solución definitiva y de mayor calidad”, ha dicho Cañizares.

La Zona de Bajas Emisiones se implantará desde la participación y el consenso

Las actuaciones en los dos aparcamientos disuasorios de la calle Severo Ochoa y del Gasset son las medidas más inmediatas en una estrategia de movilidad que tiene el objetivo de lograr que la capital “siga siendo cómoda para los peatones, agradable de pasear y, de forma muy importante, que sigamos manteniendo vivo nuestro centro”. Y ese será el punto de partida para que el Ayuntamiento acometa el proceso de implantación de la Zona de Bajas Emisiones, que “será adaptada a la realidad de la capital” y no a modelos copiados de “otras ciudades de cuatro millones de habitantes, porque tenemos problemas distintos”.

Por ello, Cañizares ha recordado que el Ayuntamiento ha sacado un contrato para la implantación de medidores definitivos que evaluarán la calidad del aire. Y, a partir de los datos reales que se obtengan, se comenzará con el proceso para el diseño de la Zona de Bajas Emisiones. Un proceso, subraya el alcalde, que “queremos hacer de forma tranquila, de forma dialogada con los diferentes colectivos, pactada con los grupos de oposición y con datos”.

El consistorio no se ha marcado una referencia temporal para la entrada en vigor de la futura Zona de Bajas Emisiones puesto que antes es necesario contar con todos los datos necesarios, como la calidad real del aire o el impacto económico que tendrían las medidas, porque el modelo del equipo de gobierno es seguir manteniendo “vivo el centro de la ciudad”.

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